La Selección Nacional de Costa Rica atraviesa uno de sus momentos más complicados en la Liga de Naciones de Concacaf. La Tricolor cayó 2-0 frente a Haití en Kingston, Jamaica, y quedó prácticamente contra las cuerdas en su lucha por mantenerse con vida en el torneo.
El combinado costarricense llegó al partido con la presión de conseguir una victoria luego del resultado ante Curazao. Sin embargo, lejos de encontrar respuestas, volvió a exhibir problemas en ambos lados de la cancha y terminó con las manos vacías.
Costa Rica intentó tomar la iniciativa desde el arranque. En los primeros segundos, Josimar Méndez probó con una maniobra acrobática que no consiguió inquietar el arco haitiano.
Haití, en cambio, necesitó muy poco para hacer daño. Al minuto ocho, Jean-Ricner Bellegarde apareció para aprovechar una oportunidad y colocar el 1-0, obligando a la Tricolor a remar contra corriente desde muy temprano.
La Sele buscó reaccionar y tuvo algunos acercamientos, pero le faltó claridad en los metros finales. Las jugadas ofensivas costarricenses no lograron transformarse en ocasiones verdaderamente peligrosas.
Y cuando el descanso parecía estar cerca, llegó otro golpe para el conjunto nacional. Fabrice Picault participó en la jugada que terminó con Francisco Calvo enviando el balón a su propia portería para el 2-0.
Con la necesidad de cambiar el rumbo del encuentro, Fernando Batista realizó dos modificaciones al inicio de la segunda parte. Gerson Torres ingresó por Carlos Mora, mientras que Douglas López tomó el lugar de Sebastián Acuña.
La reacción esperada, sin embargo, nunca llegó. Costa Rica continuó teniendo dificultades para generar fútbol ofensivo y Haití supo controlar la ventaja hasta el pitazo final.
El 2-0 deja a la Selección Nacional en una situación crítica. El equipo costarricense queda prácticamente sin margen de maniobra para buscar un boleto a los cuartos de final de la Liga de Naciones.
Además, el panorama podría complicarse todavía más. Si Costa Rica termina en los dos últimos lugares de su grupo, deberá afrontar el descenso a la Liga B de la Concacaf.
La Tricolor necesita reaccionar cuanto antes. Cada partido que queda tendrá un peso determinante para definir su futuro en la competición.


