El sector cafetalero costarricense enfrenta importantes desafíos relacionados con los costos de producción, la disponibilidad de mano de obra, la productividad, las condiciones del mercado internacional y el tipo de cambio del dólar, que ha afectado al sector en general. Sin embargo, para Georgina Gurdián, empresaria y quinta generación de una familia cafetalera, también es necesario abrir espacio a una conversación sobre las decisiones que pueden fortalecer el futuro de esta actividad.
Esa visión es la que impulsa Käpe Kiana, una marca costarricense de café de especialidad que integra la tradición agrícola familiar con una propuesta empresarial que busca conectar el origen del producto con el consumidor.
La iniciativa cuenta con una cafetería en Aranjuez y una línea de café de especialidad costarricense. Más allá del espacio físico, la propuesta destaca por ofrecer diferentes opciones de bebidas a base de café, construyendo una marca con identidad propia, fortaleciendo el valor agregado del café nacional y generando oportunidades a lo largo de su cadena de valor.
“Creo que no podemos quedarnos únicamente en el diagnóstico de los problemas. También tenemos que hablar de las decisiones que podemos tomar desde nuestras propias fincas para cambiar esa realidad”, explica Gurdián.

Del cafetal a una marca con propósito
Käpe Kiana nace de una historia familiar estrechamente vinculada con el café. Aunque Georgina Gurdián pertenece a la quinta generación de una familia cafetalera por línea de su abuelo paterno, el origen de Finca Torsalia, en Grecia, responde a una historia de esfuerzo y visión de sus abuelos, quienes adquirieron la propiedad gracias a sus propios ahorros y al trabajo de ambos durante toda una vida y su matrimonio.
Tras el fallecimiento de don Max, su abuelo, doña Margarita asumió la responsabilidad de continuar trabajando y administrando la finca, labor que mantuvo durante décadas. En 2024, Georgina tomó la administración de la empresa, dando inicio a una nueva etapa en la gestión de la propiedad.
Hoy, con casi 102 años, doña Margarita continúa siendo una figura presente y fundamental en la historia de la finca y en el proyecto empresarial que busca darle continuidad a ese legado.
El nombre Käpe Kiana significa, en bribri, «una invitación a tomar café». Sin embargo, para Gurdián, su significado va mucho más allá de una taza.
Es una invitación a reconocer y celebrar a esas personas fuertes, resilientes, luchadoras y amorosas que forman parte de nuestras vidas y que, muchas veces, son nuestra mayor inspiración. En su caso, esa persona es su abuela, doña Margarita, quien es el alma de Käpe Kiana y representa los valores sobre los que nace esta marca.
También es una invitación a creer que el cambio que queremos ver en el mundo comienza desde nuestro interior, porque no podemos dar aquello que no tenemos. Por eso, la marca cree en la importancia de regalarse una pausa consciente, disfrutar de un buen café, una buena conversación y una buena compañía.
Para Käpe Kiana, el café es mucho más que una bebida: es una oportunidad para conectar, reconocer, compartir y cultivar bienestar.

Del café de especialidad a las experiencias corporativas
Además de su cafetería y su línea de cafés de especialidad, Käpe Kiana busca ampliar las posibilidades de consumo y comercialización del café costarricense mediante soluciones dirigidas al sector empresarial.
La marca ofrece café para empresas, regalos corporativos personalizados, talleres, catas de café y barras de café. Estos servicios permiten acercar el producto a organizaciones, clientes y colaboradores a través de experiencias diferenciadas.
Esta propuesta también representa una oportunidad para posicionar el café nacional como un elemento de identidad y valor dentro de las relaciones comerciales, los reconocimientos empresariales y las actividades corporativas.
Con ello, Käpe Kiana amplía su alcance más allá de la cafetería y apuesta por generar nuevas oportunidades de negocio alrededor del café, conectando la calidad del producto con experiencias, detalles personalizados y espacios de encuentro.

La finca como empresa: una visión para el futuro del café
Más allá de la comercialización del producto, Gurdián plantea la necesidad de fortalecer la gestión empresarial de las fincas cafetaleras.
Para ella, entender una finca como una empresa implica tomar decisiones basadas en la productividad y la rentabilidad, controlar los costos, utilizar eficientemente los recursos e invertir en la renovación de plantaciones, podas y prácticas que permitan mejorar el rendimiento.
La empresaria considera que producir de manera más eficiente puede contribuir a enfrentar escenarios externos adversos, como un tipo de cambio desfavorable o períodos de menores precios internacionales.
Su planteamiento no busca desconocer las dificultades que atraviesan los productores, sino aportar una perspectiva complementaria: fortalecer las capacidades de gestión desde las propias unidades productivas para construir una caficultura más competitiva y sostenible.

Sostenibilidad e impacto como parte del modelo empresarial
Uno de los pilares de Käpe Kiana es integrar la responsabilidad social y ambiental a su actividad comercial.
La empresa trabaja con marcas nacionales y procura establecer alianzas con pequeños productores y proveedores locales, entre ellos artesanos de la alfarería costarricense, un apicultor y una costurera de la comunidad.
En el ámbito ambiental, desde la finca se han impulsado iniciativas de reforestación que suman más de 14.000 árboles sembrados durante los últimos dos años, además de acciones para proteger los ríos y promover prácticas responsables.
También participa en el Programa Bandera Azul Ecológica y desarrolla alianzas con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y la Municipalidad de Grecia para impulsar iniciativas comunitarias y ambientales.
El componente humano constituye otro eje de su gestión. La empresa procura mantener condiciones laborales dignas, espacios seguros y relaciones de respeto con sus colaboradores, incluidas las familias recolectoras de café.
La estabilidad de sus equipos de trabajo, tanto permanentes como temporales, representa uno de los aspectos que más orgullo genera en la organización, particularmente en una actividad agrícola que enfrenta dificultades para conseguir mano de obra.

Una visión empresarial para el café costarricense
Para Gurdián, los emprendimientos relacionados con el café tienen la capacidad de fortalecer las cadenas de valor, acercar a los consumidores al origen de los productos y generar oportunidades para comunidades y productores.
Su visión es que la sostenibilidad y la rentabilidad no deben entenderse como objetivos opuestos, sino como componentes que pueden complementarse dentro de una empresa bien gestionada.
“Una empresa puede y debe ser económicamente sostenible, pero eso no significa que tenga que olvidarse de su responsabilidad social y ambiental”, señala.
De cara al futuro, Käpe Kiana busca fortalecer su línea de cafés de origen, llegar a nuevos mercados, desarrollar experiencias alrededor del café y ampliar sus alianzas con productores y empresas que compartan su filosofía.
El sueño de Gurdián es posicionar internacionalmente una marca costarricense que represente la calidad del café nacional, su historia y una forma diferente de hacer empresa.
Más que una cafetería, Käpe Kiana se proyecta como una apuesta por demostrar que el sector cafetalero puede evolucionar hacia modelos de negocio con identidad, visión empresarial y capacidad de generar valor económico, social y ambiental.
Una iniciativa que parte de una tradición familiar, pero que mira hacia el futuro con la convicción de que el café costarricense todavía tiene mucho por conquistar
Más información
Sitio web: kapekiana.com
Facebook: Kapekiana
Instagram: kapekiana


