Según Variety , Justin Bieber sacó su “carta maestra” en su actuación estelar en el segundo fin de semana de Coachella, invitando a una serie de invitados de renombre como Sexyy Red, Billie Eilish y SZA, llevando al público en un viaje a través de los recuerdos de toda su carrera musical.
Comenzó con una serie de canciones de la era Swag que dominaron el fin de semana 1, incluyendo “Go Baby” y “All I Can Take “.
Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó cuando Justin Bieber entró a su conocido canal de YouTube, revisó videos antiguos y cantó sus propias canciones. Allí, inesperadamente, invitó a su fan incondicional, Billie Eilish, al escenario para cantar a dúo su exitosa canción “One Less Lonely Girl”.


Billie Eilish hizo una aparición espontánea, subiendo al escenario a gatas y sentándose en una silla mientras Justin Bieber le dedicaba una canción a mitad de su actuación. La cantante ha admitido en repetidas ocasiones que Justin Bieber es una gran fuente de inspiración, tras haberlo conocido en Coachella 2019 y haber colaborado posteriormente en el remix de “Bad Guy”.
Para concluir la lista de invitados, SZA apareció para interpretar “Snooze” con Justin Bieber, una canción que ya habían cantado juntos en el SoFi Stadium durante su gira junto a Kendrick Lamar. Anteriormente, Big Sean también interpretó “As Long as You Love Me” y “No Pressure”.
El espectáculo concluyó con una retrospectiva centrada en los dos álbumes Swag , que conformaron gran parte del repertorio. Entremezclados hubo momentos nostálgicos, como cuando Justin Bieber mostró clips de su juventud, incluyendo una versión de Cry Me a River de Justin Timberlake.

El regreso fue inesperadamente exitoso.
Justin Bieber se enfrenta a una enorme presión al regresar al centro de atención de los festivales de música. Tras retirarse de su gira de 2022 por problemas de salud, muchos dudaron de que aún tuviera lo necesario para brillar.
Los críticos cuestionaron si un diseño de escenario minimalista se interpretaría como pereza o como una elección sofisticada. Justin Bieber disipó las dudas optando por la intimidad en lugar de la ostentación, centrándose por completo en su voz y su presencia.
Este enfoque minimalista fue una elección novedosa para una superestrella multimillonaria. Sin bailarines de apoyo, sin cambios de vestuario y prácticamente sin fuegos artificiales.
En cambio, Justin Bieber cautivó al público con su voz sincera y sus reflexiones sobre su carrera. Comentó: “Es muy especial estar tan cerca de todos ustedes. Esta es una noche con la que he soñado durante mucho tiempo”.


