Por INFOBAE
La entrega del Premio Grammy a la Mejor Interpretación de Música Global a Bad Bunny poco antes de conseguir el galardón al Mejor Álbum de Música Urbana se convirtió en un anticipo de la relevancia del artista durante la gala celebrada en Los Ángeles, donde se destacó también la presencia de varios artistas latinos en las nominaciones y en la lista de ganadores. En este contexto, Bad Bunny utilizó su discurso al recibir su cuarto premio para manifestar una firme condena a las políticas del Servicio de Control de Aduanas e Inmigración (ICE, por sus siglas en inglés), después de que las recientes redadas de este organismo generaran controversia y protestas en las que han fallecido dos manifestantes en las últimas dos semanas. Según publicó Europa Press, el cantante de 31 años apeló a la dignidad de las comunidades migrantes y pidió terminar con la violencia y los discursos de odio.
Bad Bunny, cuyo nombre aparece en seis categorías de la actual edición de los premios, subió al escenario tras recibir el Grammy por su disco en español “Debí tirar más fotos” (DtMf). De acuerdo con Europa Press, antes de agradecer a Dios, pronunció las palabras: “ICE, fuera. No somos salvajes, no somos animales, somos seres humanos y somos estadounidenses”. Sus declaraciones generaron una ovación del público, al tiempo que los asistentes a la ceremonia aplaudieron su llamado al respeto y a la convivencia. El cantante aprovechó el espacio para advertir que “el odio se vuelve más poderoso con más odio. Lo único más poderoso que el odio es el amor. Por eso, por favor, tenemos que ser diferentes”, insistiendo en que la música puede servir como plataforma para enviar un mensaje en defensa de los derechos fundamentales.
Según reportó Europa Press, el discurso del artista se enmarca en un clima de tensión social en Estados Unidos, impulsado por las operaciones del ICE y los discursos que refuerzan actitudes hostiles hacia los migrantes. Las recientes acciones de este organismo federal, ampliamente criticadas por organizaciones de derechos humanos y comunidades migrantes, provocaron la muerte de dos personas involucradas en manifestaciones, lo que reavivó el debate sobre los métodos empleados en la aplicación de la ley migratoria. El pronunciamiento de Bad Bunny en un evento de gran repercusión como los Grammy contribuye a visibilizar estas demandas.
Además de la destacada noche para Bad Bunny, la edición número 68 de los premios Grammy, señaló Europa Press, tuvo un marcado protagonismo latino. Otros tres artistas que grabaron en español recibieron estatuillas en distintas categorías. La cantante mexicana Natalia Lafourcade fue premiada por el Mejor Álbum de Pop Latino gracias a “Cancionera”; la cubana Gloria Estefan recibió el Grammy al Mejor Álbum Tropical Latino con “Raíces”; y el dúo argentino Ca7riel y Paco Amoroso ganó en la categoría de Mejor Álbum de Rock o Alternativo Latino con el disco “Papota”. Esta presencia diversa refuerza el posicionamiento del español en la industria musical internacional.
Durante la ceremonia, la solidaridad hacia las comunidades migrantes también estuvo presente en el discurso de Olivia Dean, quien, según consignó Europa Press, fue premiada como Mejor Artista Revelación. Desde el escenario, Dean expresó: “estoy aquí como nieta de un inmigrante, soy fruto de la valentía y creo que esas personas merecen ser homenajeadas”. Su mensaje coincidió con la línea de las palabras pronunciadas por Bad Bunny y reflejó la creciente toma de conciencia sobre los aportes de los migrantes en diferentes campos, así como el reconocimiento de sus derechos por parte de figuras públicas.
La noche de premiaciones en Los Ángeles estuvo marcada por intervenciones que trascendieron el ámbito musical. Según detalló Europa Press, Bad Bunny, además de lograr el Grammy a Mejor Álbum de Música Urbana, aún competía en dos de las categorías más relevantes: Mejor Grabación y Mejor Canción del Año, ambas por un trabajo realizado íntegramente en español. Este dato apunta al crecimiento del reconocimiento internacional de la música en lengua española y la importancia de figuras como Bad Bunny en la configuración de los espacios culturales globales.
A lo largo de la edición, el impacto de los mensajes sobre migración y derechos humanos se convirtió en un eje transversal, reflejado tanto en declaraciones como en la elección de los ganadores. El medio Europa Press puntualizó que la ceremonia, que reunió a personalidades del mundo musical de diferentes nacionalidades y estilos, sirvió de plataforma para canalizar inquietudes sociales a través del arte y la visibilidad internacional de los artistas premiados.
La gala de este año no solo reconoció el talento artístico, sino que puso en primer plano problemáticas sociales como las condiciones de los migrantes y la respuesta institucional que enfrentan en Estados Unidos. De acuerdo con Europa Press, los discursos y los reconocimientos demostraron la capacidad de la industria musical para abordar asuntos que trascienden las fronteras del espectáculo y movilizar apoyos hacia distintas causas sociales.


