El pasado 30 de septiembre, la Universidad Gerardo Barrios, en El Salvador, se llenó de cultura, color y tradición durante el Festival Cultural de los Países Centroamericanos, una actividad organizada por estudiantes de las licenciaturas en Administración de Empresas Turísticas y Marketing.
En esta celebración, un grupo de estudiantes asumió el reto de representar a Costa Rica, llevando al escenario mucho más que una exposición: una muestra de su identidad, gastronomía, tradiciones, historia y riqueza cultural.

Estudiantes se convierten en embajadores de Costa Rica
Como parte de la Licenciatura en Administración de Empresas Turísticas, los estudiantes se prepararon para mostrar al público diferentes elementos que forman parte de la identidad costarricense.
La gastronomía, el arte, la música y las tradiciones fueron algunos de los recursos utilizados para presentar la cultura de Costa Rica, mientras que cada integrante aportó sus ideas, creatividad y esfuerzo para construir una propuesta diferente y llena de entusiasmo.
Gastronomía, historia y baile para contar la identidad costarricense
La presentación inició con una muestra de algunos de los elementos más representativos de Costa Rica, entre ellos su gastronomía y la tradicional carreta costarricense.
Sin embargo, la propuesta fue más allá de una exposición cultural. El grupo incorporó baile, dramatización y leyendas costarricenses para llevar al público por un recorrido a través de diferentes historias y tradiciones del país.
Entre música, movimiento y creatividad, Costa Rica cobró vida sobre el escenario y permitió que los asistentes se acercaran a su cultura desde una experiencia dinámica y participativa.
Una experiencia que dejó orgullo y buenos recuerdos
La presentación despertó el interés y entusiasmo de estudiantes y asistentes, quienes disfrutaron de la combinación de gastronomía, cultura, historia y expresión artística.
Para los participantes, la actividad representó mucho más que la oportunidad de representar a un país. También fue un espacio para superar nervios, trabajar en equipo, poner a prueba sus capacidades y compartir una experiencia que quedará entre los recuerdos especiales de su etapa universitaria.
Representar a Costa Rica les permitió descubrir que la cultura también es una forma de aprender, compartir y crear vínculos, mientras se mantiene viva la identidad de un país.
Costa Rica estuvo presente en El Salvador, no solo como una representación, sino como una experiencia llena de sabor, tradición, historia y orgullo.


