¿Qué explica el fuerte aumento en la cantidad de dólares que ingresó al mercado costarricense entre 2022 y 2023? Una investigación desarrollada por Stefan Krause Montalbert, profesor e investigador de la Facultad de Negocios y Economía de ULACIT, aporta nueva evidencia para comprender uno de los movimientos cambiarios más relevantes de los últimos años en Costa Rica.
El estudio, titulado Determinantes de la Oferta de Dólares en Costa Rica: Evidencia del Mercado MONEX (2015–2023), fue publicado el 8 de julio de 2026 en la Revista Lince de Ciencias Sociales, Humanidades y Tecnologías.
La investigación analiza el comportamiento del mercado de divisas costarricense desde febrero de 2015 hasta abril de 2023. Uno de sus principales hallazgos es que el incremento registrado en la oferta de dólares durante 2022 y 2023 puede explicarse, en buena medida, por cambios en los fundamentos de la economía y no únicamente por movimientos coyunturales del mercado.
¿Por qué aumentó la cantidad de dólares? Entre mayo de 2022 y abril de 2023, la oferta diaria promedio de dólares en las ventanillas del sistema financiero pasó de US$88 millones a US$137 millones, un crecimiento del 55,7 %. En MONEX, el Mercado de Monedas Extranjeras, las transacciones diarias pasaron de aproximadamente US$16 millones a US$57 millones durante ese mismo período, lo que representa un incremento del 256,3 %.
Para explicar este comportamiento, Krause estudió diferentes variables que pueden incidir sobre el mercado cambiario: los movimientos del tipo de cambio, los diferenciales de tasas de interés, la actividad económica de las zonas francas, la percepción de riesgo soberano y la actividad registrada en MONEX.
Los resultados muestran que estas variables fueron estadísticamente significativas y que, en conjunto, el modelo logra explicar el 42 % de la variabilidad diaria de la oferta de dólares y el 52 % del aumento observado en sus niveles.
Tasas de interés, zonas francas y confianza en el país
Uno de los factores relevantes identificados por el estudio es el llamado carry trade, una estrategia mediante la cual inversionistas buscan aprovechar las diferencias entre las tasas de interés ofrecidas en distintas monedas.
En el caso costarricense, el aumento de la prima por invertir en colones hizo más atractiva la colocación de recursos en moneda nacional. Esto pudo favorecer tanto el traslado de activos en dólares hacia colones dentro del país como el ingreso de recursos provenientes del exterior. La investigación denomina estos fenómenos carry trade interno y carry trade externo, respectivamente.
El análisis también encuentra un aporte importante de las zonas francas, cuya actividad representa una fuente relevante de divisas para la economía costarricense, así como de la mejora en la calificación de riesgo soberano.
Según las estimaciones del estudio, un incremento del 10% en la actividad económica de las zonas francas se relaciona con una oferta adicional de aproximadamente US$3,5 millones diarios, mientras que una mejora de una categoría en la calificación de riesgo se vincula con alrededor de US$2,52 millones adicionales.
Estos resultados sugieren que detrás de los movimientos del mercado cambiario existen elementos relacionados directamente con el desempeño de la economía, la política monetaria y la percepción que tienen los inversionistas sobre Costa Rica.
Investigación para comprender decisiones económicas
Los resultados destacan la influencia que pueden tener las tasas de interés sobre las presiones cambiarias, el papel de las zonas francas en el equilibrio externo del país y la importancia de mantener condiciones macroeconómicas que favorezcan la confianza y la inversión.
La investigación reconoce, al mismo tiempo, que existe una parte del comportamiento del mercado que el modelo no explica y que podría estar asociada con otros elementos, como choques externos o comportamientos especulativos. Por ello, plantea como futuras líneas de investigación ampliar el período analizado e incorporar nuevas variables relacionadas con el entorno financiero internacional.
Con esta investigación, ULACIT aporta evidencia académica a una discusión que tiene efectos directos sobre empresas, consumidores, inversionistas y responsables de política económica: qué factores determinan la disponibilidad de dólares y cómo esos movimientos terminan incidiendo en el comportamiento del tipo de cambio en Costa Rica.
La abundancia de dólares continúa en 2026
Los datos más recientes del Banco Central de Costa Rica (BCCR) muestran que la abundancia de dólares no sólo persiste, sino que ha alcanzado niveles récord en 2026. Al 30 de septiembre de 2026, el superávit acumulado de divisas en las ventanillas del sistema financiero sumaba US$5.636 millones, US$568 millones más que en el mismo período de 2025 y el monto más alto en los registros del BCCR. En MONEX, las transacciones acumuladas al 30 de septiembre alcanzaron US$7.533 millones, alrededor de un 7 % más que un año atrás. Esta mayor oferta llevó el tipo de cambio a un mínimo histórico de ₡446,80 por dólar el 17 de septiembre, un 11 % por debajo de su nivel un año antes y muy lejos del máximo de ₡696,76 registrado en 2022. La apreciación habría sido mayor sin la participación del BCCR, que a mediados de agosto había adquirido US$3.751 millones en MONEX, el 64,4 % del volumen negociado, y las reservas internacionales sumaban US$20.842 millones.
Los determinantes identificados por el estudio siguen presentes, aunque con pesos distintos. Las exportaciones de bienes del régimen de zona franca alcanzaron US$7.855 millones en el primer semestre de 2026, un 6% más que en el mismo período de 2025, impulsadas por los dispositivos médicos y la electrónica; el BCCR y los analistas atribuyen el superávit de divisas principalmente a la inversión extranjera directa, la actividad de los regímenes especiales, el turismo y la diversificación exportadora. En cambio, el incentivo de tasas de interés asociado al carry trade parece haber perdido relevancia: el 25 de septiembre de 2026 el BCCR mantuvo la Tasa de Política Monetaria en 3%, muy por debajo de los niveles de 2022 y 2023. Esto sugiere que la oferta de dólares de 2026 responde, sobre todo, a los fundamentos productivos y de inversión destacados en la investigación, más que a diferenciales de rendimiento, una hipótesis que podrá contrastarse al ampliar el período de análisis, como propone el propio estudio.
Para ver la publicación en línea puede consultarse:
https://editoriallince.uadeo.mx/index.php/LINCE/article/view/188


