El Museo Nacional de Costa Rica confirmó el hallazgo de restos fósiles de un mastodonte y un perezoso gigante en la provincia de Cartago, un descubrimiento que aporta nuevos datos sobre la megafauna que habitó el territorio nacional durante el período Pleistoceno.
Las piezas corresponden, de manera preliminar, a un Cuvieronius, especie de mastodonte emparentada con los proboscídeos, y a un Eremotherium, uno de los perezosos gigantes que vivieron en América hace miles de años.
El hallazgo se produjo luego de que un ciudadano alertara sobre la presencia de posibles fósiles en una propiedad privada. Tras la notificación, especialistas del Departamento de Historia Natural del Museo Nacional realizaron la inspección técnica y confirmaron la relevancia científica del sitio.

49 piezas recuperadas
La extracción ha requerido 13 jornadas de trabajo en condiciones complejas, debido a la cercanía de un río y la naturaleza inestable del terreno. Hasta ahora, el equipo ha recuperado 49 restos fósiles, entre ellos una defensa completa de 1,60 metros de longitud, además de vértebras, un fémur, costillas y falanges.
Los materiales permanecen en análisis para determinar con mayor precisión su estado de conservación y contexto geológico.
El equipo a cargo está conformado por 12 profesionales en geología, arqueología y biología, con apoyo de estudiantes de la Universidad de Costa Rica. La recuperación es coordinada por la geóloga Joanna Méndez Herrera, con la asesoría del paleontólogo Lucas Spencer, del Museo de Historia Natural de Nuevo México, y del geólogo Guillermo Alvarado Induni.
Entre 10.000 y 40.000 años de antigüedad
De acuerdo con estudios preliminares basados en el análisis de sedimentos, los restos tendrían una antigüedad estimada de entre 10.000 y 40.000 años, lo que convierte este descubrimiento en uno de los más relevantes registrados en el país en las últimas décadas.
Ante la magnitud del hallazgo, el Ministerio de Cultura y Juventud informó que se iniciará el proceso para diseñar una sala permanente dedicada a la colección paleontológica nacional, con el fin de exhibir estas piezas al público y fortalecer la educación científica.
Por razones de seguridad y para garantizar la adecuada conservación del sitio, la ubicación exacta del descubrimiento se mantiene bajo reserva.


