Las autoridades costarricenses lograron la captura de Alejandro Arias Monge, conocido como alias “Diablo”, considerado el delincuente más buscado del país y uno de los principales objetivos de las fuerzas de seguridad durante la última década. La detención se produjo tras un amplio operativo realizado en Sarapiquí, que incluyó un intenso enfrentamiento armado.
El operativo fue ejecutado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), mediante la Oficina Contra el Crimen Organizado y unidades tácticas especializadas. De acuerdo con las autoridades, el intercambio de disparos se prolongó por cerca de una hora y dejó cinco agentes heridos, uno de ellos de gravedad, mientras que uno de los presuntos integrantes de la organización criminal falleció durante el enfrentamiento.
Además de Arias Monge, las autoridades capturaron a Jonathan Pérez Méndez, alias “Tan”, señalado como uno de los principales colaboradores de la estructura criminal. Durante la operación también fueron decomisadas armas de alto poder, municiones y equipo de vigilancia utilizado por la organización.
Alias “Diablo” permaneció prófugo por aproximadamente diez años y era investigado por múltiples delitos relacionados con narcotráfico, homicidios, legitimación de capitales y otros crímenes violentos. Incluso, las autoridades de Estados Unidos mantenían una recompensa de 500.000 dólares por información que condujera a su captura, debido a los cargos que enfrenta en ese país por presunto tráfico internacional de drogas.
El director del OIJ calificó la operación como una de las más complejas realizadas en los últimos años, destacando el alto riesgo que enfrentaron los agentes durante el procedimiento. La captura representa uno de los golpes más importantes contra el crimen organizado en Costa Rica y abre la puerta a nuevos procesos judiciales tanto en el país como a una eventual solicitud de extradición por parte de Estados Unidos.


