La Selección de Costa Rica dejó en evidencia varias debilidades este martes al caer de forma contundente 0-5 frente a Irán, en su segundo amistoso correspondiente a la fecha FIFA de marzo.
El equipo nacional tuvo una presentación muy por debajo de lo esperado, en un compromiso que ni siquiera se disputó en un estadio tradicional, sino en una cancha alterna del Mardan Sport Complex, en Turquía.
Ante la mirada del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, la Tricolor ofreció una imagen preocupante y fue claramente superada por un conjunto iraní ya clasificado al Mundial, aunque todavía con incertidumbre sobre su participación debido a tensiones geopolíticas con Estados Unidos.
Costa Rica nunca logró encontrar respuestas en el campo. La velocidad del rival, sumada a su juego dinámico y la amplitud en ataque, terminó desbordando con facilidad a la defensa nacional.


