Cuando un paciente cambia de profesional de la salud, llega a otro centro de salud o requiere seguimiento por una enfermedad, existe algo que debe acompañarlo: Información clínica confiable.
Un diagnóstico, un resultado de laboratorio, un tratamiento previo o un dato que no esté disponible cuando se necesita pueden influir en las decisiones que se tomen posteriormente.
En el marco del Día Mundial de la Seguridad del Paciente, que se conmemora este 17 de septiembre, la Universidad Libre de Costa Rica (ULICORI) llama la atención sobre un componente de la atención sanitaria que con frecuencia pasa inadvertido: La calidad y gestión de la información clínica.
“La seguridad del paciente empieza en la calidad de la información que sustenta una decisión. Cada diagnóstico, tratamiento y seguimiento depende de que los datos sean completos, oportunos, confiables y estén disponibles cuando se necesitan”, explicó Carolina Calderón, directora de la carrera de Registros Médicos y Sistemas de Información en Salud de ULICORI.
La especialista señala que la transformación digital de los servicios de salud hace que este trabajo sea cada vez más estratégico. Los profesionales en Registros Médicos ya no se limitan al manejo de expedientes; sino que participan en la recolección, validación, organización, análisis y resguardo de información clínica.
¿Por qué importa al paciente? Una gestión adecuada de los datos puede contribuir a evitar duplicidades de estudios y consultas, facilitar el seguimiento, optimizar recursos y apoyar la priorización de pacientes de acuerdo con criterios clínicos y niveles de urgencia.
“El expediente clínico electrónico representa un avance, pero la tecnología por sí sola no garantiza información de calidad. Se necesitan profesionales que comprendan cómo funcionan estos sistemas y que puedan asegurar la calidad, seguridad, trazabilidad e interoperabilidad de los datos”, agregó Calderón.
Entre los principales retos identificados por ULICORI se encuentran la fragmentación de la información, la calidad de los datos, la falta de interoperabilidad entre sistemas, la seguridad de la información y la formación de talento humano especializado.
“En salud, un dato no es simplemente un registro. Es información que puede ser utilizada para tomar una decisión que afecta directamente a una persona. Por eso, gestionar correctamente la información también es una forma de contribuir a una atención más segura”, concluyó la especialista.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dedicó este 2026 a la atención segura de las enfermedades no transmisibles, bajo el lema “¡Atención segura durante toda la vida!”. La organización advierte que una de cada 10 personas sufre daños durante la atención de salud y que alrededor de la mitad de estos daños podrían prevenirse.


