En el marco del Día Internacional de Cero Residuos, Kimberly-Clark informó que durante el 2025 recicló más de 2.100 toneladas métricas de desechos -equivalentes a 140 camiones de basura completamente llenos- provenientes de su planta de producción en Coris, Cartago. La gestión responsable de los residuos generados en sus operaciones se implementa de forma sostenida desde hace siete años, como parte de su estrategia para reducir el impacto ambiental y promover la economía circular a nivel global.
Según comentó Jessica Astudillo, gerente de planta en Coris, la empresa invierte anualmente 160 millones de colones en este proceso. “En la actualidad, se reutilizan, reciclan y co-procesan el 100% de los residuos que generamos en nuestras operaciones en Costa Rica”, concretó Astudillo.
Esta iniciativa ambiental le permite a la compañía avanzar con sus metas establecidas para el 2030 y minimizar su impacto en el proceso productivo. Además, se alinea con el objetivo de esta efeméride, promovida por la Asamblea General de las Naciones Unidas, a partir del 2022, para reducir los desechos sólidos en el planeta, así como el promover un consumo y una producción más sostenible.
En Costa Rica, los residuos ordinarios generados en la fábrica y en el centro de distribución como el papel, plástico, metal y cartón, son reciclados y los restos de madera (tarimas donde se coloca el producto) se reutilizan para generar nuevas tarimas. Los residuos electrónicos, metales y acrílicos son enviados a una cadena de reciclaje para ser utilizados luego en otras industrias.
En el caso de los residuos catalogados como peligrosos, como aerosoles y sustancias químicas, estos son sometidos a un tratamiento de co-procesamiento, que consiste en su destrucción a altas temperaturas en hornos cementeros, un método que permite su descomposición de forma segura y sin generar impactos negativos en el ambiente. Este proceso se realiza en alianza con Geocycle, de Holcim.
Además, la compañía trabaja con HC Recycle para el manejo de materiales reciclables, Energías Biodegradables para la gestión de aceites y la empresa MPD para el tratamiento de residuos biológicos, garantizando una disposición responsable de cada desecho utilizado en su operación.
“En Kimberly-Clark Costa Rica destacamos el compromiso de nuestros colaboradores, quienes se han capacitado para realizar una separación correcta de los residuos, reducir los materiales no reciclables, hacer compostaje interno y co-procesar todos aquellos materiales que nos permiten mejorar los indicadores ambientales mensualmente y optimizar los recursos”, agregó Astudillo.
Impacto social por medio de la educación
A través de su programa AmbientaDOS, Kimberly-Clark Costa Rica impulsa desde hace 17 años una cultura del reciclaje en el país, brindándole a la población información sobre dónde, cuándo y cómo reciclar.
También, en nuestro país se desarrolla el Premio AmbientaDOS, un concurso que busca fomentar la conciencia ambiental y el reciclaje en los centros educativos del país. En su cuarta edición en 2025, esta iniciativa contó con una participación de 106 instituciones públicas y privadas, sumando más de 38 mil estudiantes; además, se logró recolectar un récord histórico de 76 toneladas de residuos valorizables.
El legado y trayectoria de esta iniciativa en el país, fue reconocida en 2024 por el CONARE, gracias a los esfuerzos que realiza la compañía por mitigar los efectos del cambio climático y educar a la población en esta temática.
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